Sobre “De las Tres Transformaciones”, capítulo de la obra “Así Habló Zaratustra”. Una pequeña reflexión.

La transformación del espíritu inquieto comienza cuando uno que se considera a sí mismo fuerte por cargar con el peso de todo aquello que se le impone, se da cuenta que en realidad este peso lo está desgastando y lo ha reducido a algo dócil y débil, perdiendo totalmente su propia identidad. Con esto último el espíritu deduce que para ser verdaderamente fuerte, necesita deshacerse de dicha carga, consiguiendo así su libertad. Aquella libertad que quizás sea más pesada que la carga inicial, pues es con esta donde nuestro ser incesante se da cuenta que está perdido, y no sabe cómo reconstruirse a sí mismo. Esta es la carga más pesada. Y es por ello que se necesita de una última transformación, quizás la más difícil de todas: el obtener la inocencia y genuinidad plena para poder actuar de acuerdo con lo que necesitamos para renovarnos plenamente. En qué consiste este proceso, aun no lo comprendo, habrá que escuchar un poco más sobre las palabras de Zaratustra.

Georgina Escobar, 2014.

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